"Sus libros y cuadernillos, que pasan de catorce, Han ido saliendo casi heroicamente, gracias al reconocimiento de gente avisada y con la sola recomendación de su inobjetable calidad. Ha sido galardonado por libros tan bellos como "Escúchanos Libertador" y "Aprendizaje de la muerte" y muchos de sus poemas está vertidos al francés, al inglés, al italiano y portugués". Hernando García Mejía. Medellín. Colombia. 1995.

"D´elégantes tradutions des poémes du Vénézuelien Dionisio Aymará ("Approches de l´Halluciné"): Je nárreterai pas ma recherche près du seuil des mirois. H. Barbier. Le Cri de Feu. Paris, 1965.

"Una poesía sin subterfugios, sin densidades neológicas, pura en su concepción, auténtica, vital y trascendente. La presencia de la muerte intransferible y consecuente, es un elemento más del fondo telúrico de esta América prismática. Este ritual que aflora en el libro de Dionisio Aymará convoca a la meditación, a la exégesis de las ideas y los sucesos concomitantes en la beligerancia que la sociedad impone. Por encima de las circunstancias el poeta se mantiene activo, pleno de realidades; su palabra es el estilete que se va a introducir en el informe cuerpo de la mediocridad". Ariel Fernández. La Religión. Santiago. Chile. 1982.

"La muerte y el diablo son dos elementos que a través del tiempo han caminado juntos: la una con la voz delgada y el cuerpo bellamente enflaquecido. Y el hombre solo, en medio de estos dos personajes o elementos de la vida. La muerte es una amante que espera, dice Dionisio Aymará en sus "Sonatas" (1963). Y trece años después, nos entrega APRENDIZAJE DE LA MUERTE, que es la lucha del ser humano "indefenso y llagado" contra la mentira, contra la injusticia". El Sol Cultural. Porlamar. Venezuela. 1978.

"Su iniciación literaria data de hace más de veinte años, pero su primer libro fue publicado sólo en 1956. Su labor artística se realiza exclusivamente en el campo de la poesía. No ha formado parte de ningún grupo literario". Siglo XX Poesía. Buenos Aires. Argentina. 1963.

"Al reducirse a más apretados límites de esencialidad, como suele a menudo ocurrir, D.A. logra un más y más sutil adentramiento en la medula del verso, y una mayor posibilidad de expansión hacia la sensibilidad de cualquier lector. Y no pierde fuerza ni deja de ser ampliamente bello el camino usado para que su expresividad tradicional se comunique. Sigue en pie la grave limpidez que Aymará imprime a su poesía, casi materialmente posible al tacto, casi pudiendo tocarse como una fruta madura, como una flor carnosa, como la tierra donde habla; pero acaso con mayor exactitud, con más dirección rectilínea, con menos lastre. Su deseo de clarificarse parece haber hallado un interesante punto de partida. Y de este modo le seguimos leyendo nuevamente sorprendidos y atentos, pero más adentro de su intención y de su significado, que aún más se afianzan". "Poemas". Zaragoza. España. 1963

"Dionisio Aymará ha buscado otros senderos para cantar a Bolívar. En "Escúchanos Libertador", no ha podido librarse del verbalismo, ni de la adjetivación, ni del acento épico, pero ello, es inevitable al cantar a un héroe, y sobre todo, cuando ese héroe tiene la magnitud de Bolívar. Mas nos habla el poeta en moderno lenguaje, recorre nuevos caminos en la exaltación del prócer, y de esta manera, llega a expresarse en un lenguaje lírico distinto para enaltecer la gesta bolivariana, para señalar poéticamente los valores sustantivos del extraordinario hijo de Caracas". Meridiano Cultural. El Universal. Caracas. 1962.

"El Corazón como las Nubes.- Poemas de Dionisio Aymará. Recia, humana, sonora, americana y universal la voz poética de Aymará quien nos entrega su tercer libro de poemas, el mismo que sin duda lo encumbra en un alto sitial dentro de las letras venezolanas. Su tónica de legítima resonancia continental, sin influencias, trasciende pura, llana, lírica, revelando una intrínseca y vital llama poética que gira en torno a los destinos del hombre y de la tierra americana". La Nación. 1959

"Huésped del Asombro". Libro existencial y solidario con todos, en el que se me antoja, abusa en ocasiones del tono dogmático que, por otra parte, tiene uno que perdonar porque Aymará escribe a caballo del corazón, y este es el primer huésped del asombro, que le hace preguntarse "que nos queda después de la ceniza". Francisco Mena Centeno. Ciudad Real. España. 1988.

"La Ternura y la Cólera" de Dionisio Aymará (Cuadernos el Parnasillo, San Cristóbal, 1977. Un poema largo y ocho cortos. Un bello libro: "Con las palabras inventadas hace siglos/ con los gastados nombres/ no basta/ ya no basta"... nos dice el poeta y él busca con fortuna, algo nuevo. Un buen libro. Rafael Delgado. El Mundo Desnudo. 1975.

"Dionisio Aymará, cuyo nombre recogemos en un son de quena, y quien nos transporta a los Andes entrañables de donde brotan los padres ríos sudamericanos, escribe en Caracas. Suyo es el canto "Escúchanos Libertador" en que se entreoye el grito de esos cuarenta o cincuenta millones de juventud aplastada y muda bajo losas de antaño, esa juventud indolatina que en indecibles momentos irrumpe a cantar con los borbotones de sangre de Vallejo y de todos los que si quiera en un verso han apurado su vida tropical, en el brindis de un cuerno salvaje ante los iguazúes y los aconcaguas". Humberto Tejera. México. 1965.

"Desde Caracas, Dionisio Aymará, el mismo de las "Sonatas" y "Aconteceres del Alucinado" abre el concierto nocturno, con su largo poema "Viendo la Noche", en donde advierte que "Llegamos cundo las grandes máquinas/ habían invadido la tierra/ cuando las trepidantes naves de metal perforaban..." La República. Bogotá Colombia. 1970.

"La evolución del contenido corresponde al de la forma: poemas más y más depurados, cortos, concentrados, dentro de una continuidad de ritmos y sencillez, mantenida a lo largo de diez años de labor poética, es decir desde Clamor hacia la luz, pues no conozco la primera obra de Dionisio Aymará, Mundo Escuchado (1956)" Julián Garavito. Bogotá. Colombia 1968.

"Con una voz íntima y limpia, modulada con motivos caros a su espíritu y sensibilidad, aún cuando nos muestra planteamientos profundos con una elevación tal que, nos invita a una segunda lectura en medio tono, para mayor deleite de nuestra espiritual intelectualidad". Marta Bayardo de Martínez. Guaymallen, Mendoza, Argentina.

"Los motivos por los cuales la mayor parte de los líricos venezolanos contemporáneos poseen, como tónica central, la imprecación y el alarido, son múltiples, provienen de varias fuentes y nonos es dable en esta nota esclarecerlos; pero, en lo que a Dionisio Aymará se refiere, podemos aventurar que la causa de su pasión poética proviene del descontento, del repudio, de la, podríamos decir, inadaptación respecto a determinado ambiente, modo de vida, mundo, cultura. "Viendo la noche" es una protesta". Gabriel Ulloa.

"Su obra poética tiene hondura y belleza y dolor de vida", dijo Hugo Emilio Pedemonte de la de Aymará a raíz de la aparición de "mundo escuchado". Valen hoy sus palabras, aunque reconozcamos que el poeta haya perdido en belleza lo que ha ganado en intensidad". C.M. Madrid, España. 1967.

"No soy del Coro". De años ya sabemos que este escritor que si extraordinario poeta es, no es menos extraordinario crítico. Hacer valoración de la poesía, de su poesía, contenida en el mencionado volumen, no se nos hace empresa difícil, porque iniciada la lectura de los poemas, llegamos al final con una atención sostenida precisamente por lo que hay en ellos; atracción ineludible bajo el influjo de la calidad. Y la calidad comporta riqueza expresiva, temática atrayente, trazado del verso en línea recta, sin declives, realce idiomático, armonioso y acentuado lirismo. Ello está plasmado en cada uno de los poemas y se manifiesta realzado en varios sonetos muy logrados." Azor. Barcelona. España 1981.

"Dionisio Aymará confía en la esperanza y para eso se apoya en la ternura y no destierra para la erradicación de los devastadores a la violencia purificada. Versos esquemáticos, limpios, nutriendo poemas justos concebidos ambiciosamente y no menos ambiciosamente resueltos tanto en su forma como en su entraña. La prueba de que la poesía vivirá para siempre y en todas las esquinas del mundo". Avello. Gijón. España. 1979.

"Escrituras Terrestres"... Este breve volumen -breve por sus dimensiones- que presenta Lírica Hispana dentro de su colección habitual dedicada a la poesía, nos pone en comunicación con un poeta de hondo sentimiento lírico, que da a los versos una dimensión fascinante en su sencillez. No hace alardes metafóricos, no trae imágenes de los cabellos para meterlas a la fuerza en la estructura del poema. Apenas se refiere a los hechos corrientes, pero encontrándoles un significado nuevo, vital, verdadero." Gazine Dominical. Barcelona. España. 1968.

""Se trata de un libro de poesía y por ello no es posible exigir la continuidad lógica de un tratado filosófico. Pero impresiona el sustrato metafísico (en cuanto a razón última) y psicológico (en cuanto en cuanto a búsqueda y hallazgo) de estos poemas". Mario Lope Bello. Caracas. 1968.

"Dionisio Aymará es una sobresaliente figura de la actual poesía vanguardista venezolana. Poeta de proyección, de soledades; su mundo lleno de interrogantes es como un vivo latido que suena fuerte, aunque entre asombros. Acontece que está desnudo ante sí y ante el mundo. Como la llama de esa vela que devora las sombras, él va devorándose así mismo. Y todo esto porque el existe, porque la injusticia contamina todas las atmósferas.
Este problema de libertad, de muerte, este problema existencial lleva al autor de "Escrituras terrestres", hacia una meta que no puede ser otra sino la de alcanzar la perfección, y lo consigue en la medida que esto puede ser conseguido". Miguel Luesma. Agrupación Artística Aragonesa. Zaragoza. España. 1968

"Uno de los más profundos y notables poetas hispanoamericanos es el venezolano Dionisio Aymará autor de una extensa bibliografía cuyos poemarios mantienen virtudes poéticas. En éste drama de Lázaro se hace carne en el alma del artista y vuelca su angustia al identificarse con el ser conflictuado que volvió del más allá ignoto, por voluntad de Cristo. Comienza el poemario diciendo:
¡Soy Lázaro, soy Lázaro/ Aunque lo haya callado durante siglos/ Soy Lázaro;/Me identifico por mis llagas..." La Urpila. Montevideo. Uruguay. 1988

"Dis livros de Dionisio Aymará: "Aconteceres del Alucinado" e "Viendo la noche". Dèste último é "Uma Cancao para Meli" que aquí traduzimos: "Deixa que afunde em teus olhos/como en um leito profundo/estou cansado/ venho de uma rua/ que devora meus passos faz tempo./ Venho de algumas estacöes/ de onde partem trens ou veröes/ ou secretos invernos/ Caídos söbre mim/ venho de algum rencorde alguma/ ferida que ja nöa recordo...." Stella Lemardos. Jornal de Letras. Río de Janeiro. Brasil. 1969.

"Cuando llegó a mis manos por primera vez su palabra plasmada en los versos de un largo y admirable poema: "Viendo la noche" conocí la certeza de estar en presencia de un poeta. Nada más. Porque ningún otro calificativo más alto y más ennoblecedor puede dársele al hombre, porque el poeta no es bueno no malo, simple y hermosamente es, sembrando bajo el umbral del tiempo para decirle al hombre que no puede, como él morir con cada hora y volver con la luz y la sombra, que mientras sean su brújula y su canto, las rutas de la sangre han de permanecer". Gloria Cepeda. Cali. Colombia.

"Porque lo que acaso pueda ocurrir es que Dionisio Aymará ya haya cumplido sus cálidos días de alucinamiento cuando nos trae el fresco ramo o como de estos nuevos aconteceres, en los que hay sólo que reclamar que lo sean de poeta". Panorama. Maracaibo.
º964

"Porque el poeta es eso: en un principio, mundo escuchado; al promediar la noche, firme la voz, horario de vigilia. Mientras, antes, después, testigo y duende que busca entre habitantes sus estirpes. Y al fin, aprendizaje de la muerte, cuando del Zulia al Catatumbo el aire continental de América española retempla en Jorge Azaf paisaje y nombre, y en Dionisio Aymará viven los duendes altos de la poesía, conjurados por las antiguas voces de la Ley." Pablo Traise. La Unión. Minas. Uruguay.1981.

"Y el arte, en este caso, es condición sine qua non, del talento y del desajuste del genio en aquella topografía íntima, circunscrita al paisaje y al terreno que sugiere sus monstruos oníricos. No obstante este cuadro, que alcanza a traer, (Más que con un ánimo de valoración estética, de instinto poético), a mostrar elementos de esa angustia de poetas en pleno ejercicio de la palabra. Y la voz de Dionisio Aymará aquí en Venezuela, (entre las mayúsculas) sienten por propio y sincero espectáculo de la hora, el drama de la muerte, el cifrado camino que con sencillez, pone al descubierto en versos de ritmo interior, que, en efecto, interrumpen su calma". M.R. Últimas Noticias. Caracas.

"Aprendizaje de la Muerte". Lindísimo livro de poesia de ionisio Aymará, venezolano joven que recebeu o Premio Municipal de Poesía 1976. O tema da morte terriblemente ligadoao da vida mesme, provocam en Dionisio Aymará uma poesia filosófica, impresiónate e nova, como tomada de posicäo neste mundo caótico. A Indagacäo é tom mais forte que a aprendizajes. Nele o poeta venezolano tem sea mais alto verso e mimensäs". Teresinka Pereira. University of Colorado. Dept. of Spanish & Port. Boulder. Colorado. USA. 1977.

"La fuerza del pensamiento y de la lengua sigue el rumbo estilístico que le asigna el poeta, cualquiera sea la corriente en que vierta el trabajo que ejecuta. Eso sí con pasos decisivos en la realización de obra auténtica cualitativamente libre en la comunicación de sus capacidades. Dionisio Aymará, nacido en San Cristóbal hace seis décadas, ha creado una poesía profunda, de tonalidades cósmicas, renovadora, con el humanismo de las angustias que recoge el principal huésped de este planeta. Se conoce a este celebrado poeta, no solo en Venezuela sino también en otros países, puesto que a los idiomas inglés, francés, portugués y vasco ha sido traducida parte de su obra". Valerio Niño. Diario Católico. San Cristóbal. 1990.

"Es hermoso encontrar poetas que como el venezolano Dionisio Aymará viven y actúan siempre en función de poesía, a pesar de las duras luchas por la subsistencia y de los imperativos, siempre antipoéticos, de la vida moderna".El Impresor. Medellín. Colombia. 1971.

"No Soy del Coro", de Dionisio Aymará, venezolano, es la decimoquinta obra poética de este hiran poeta de América, a quien los editores de "hojas de Guanacaste" (Costa Rica) le hemos publicado. La obra de Aymará es un clamor hacia lo concreto desde posibilidades alternantes con lo infinito: "entre la noche y el recuerdo de Dios/ alguien espera/ el hombre todavía no ha muerto." Miguel Fajardo. San José. Costa Rica. 1983.

"Dionisio Aymará o, como lo llamara un acucioso cronista, "El extraño tachirense", es el bardo que ha motivado estas líneas porque consideramos que en este hombre se aúna una serie de circunstancias favorables para ser uno de los mejores aedas de la actualidad. Es el intelectual que tiene que tiene una manera muy personal de ver la vida y desde el punto de vista poético ha sabido conservar una temática completamente independiente, manteniéndose, por sí mismo, siempre relegado de toda secta o grupos literarios. Es el poeta que vive y se desvela para escribir con amor, con sinceridad y con entusiasmo todas las cosas que rodean su impasible existencia". Héctor R. Gómez. Caracas. 1996.

"Llégase Dionisio Aymará a este cuarto territorio de su vuelo calzando las vigilantes sandalias del amor y el desvelo. Liberadas del verbo tradicional, aunque conservando desde luego la música interna, las estrofas de "Horario de vigilia" irrumpen en la sangre del Arte, sin puntos, sin comas, sin innecesarias retóricas ahítas de imágenes fulgurantes, llenas de una fuerza lírica estupenda que las hace preciosas para la pupila que las toca y hondamente queridas para el corazón que penetra en su magia". Ileana Espinel. Guayaquil. Ecuador. 1968.

"Luego de haber leído varias de sus obras intuimos (dispénsenme pero a falta de la necesaria inteligencia, algunos mortales debemos desenvolvernos apoyados en la intuición) que este autor tiene de afinidad con nos (quizá entre otras)el hecho de sentirse poeta más que escritor, llegando incluso a odiar la escritura, o el acto de escribir si no es para expresar una experiencia emocional profunda o para desarrollar la lúdica modulación de un poema. Poeta de una aquilatada técnica y un cuidado elaborar, es tenido por una de las voces más auténticas y señeras de su generación". Martín Cuesta. Valencia. España.1998.

"Un ejemplo de lo expuesto lo aporta el poeta Dionisio Aymará, cuya obra reciente "Viendo la noche", poema largo que emplaza sólidamente a su autor en la poesía del Continente, encierra en si el sentido de la vida presente y el modo de afrontarla". Índice Literario. El Universal. Caracas.1965.

"El alucinado, lo es, pero se siente cada día más cerca de los desposeídos -sin falsos paraísos- se duele de que no hay tiempo para morir despacio, e increpa: "Ah cielo, ah cielo, vano cristal inconmovible - arrojaré puñados de tierra a tu semblante". El poema escrito en terso lenguaje, no estropeado por la vital angustia, realiza en una sola gran unidad, contentiva de fragmentos de líricas unidades, y en cada una de éstas, cada verso es también una unidad conceptual o rítmica, aunque no esté sujeto a metros". Cándido. Poesía Actual. Caracas. 1964.

"Como en el recital anterior, la presentación del poeta venezolano Dionisio Aymará estuvo a cargo de Guillermo Gúdel, quien, como conocedor de la obra de los más destacados aedos latinoamericanos, pronunció una breves palabras en torno a la proyección de Aymará, resaltando que no es extraña la propagación que ha adquirido la obra de este escritor, por cuanto su mensaje se traduce en una conjunción de calidades humanísticas de vertebral pureza y consecuencia negativa y desalentadora, sino una inconforme y dolorosa búsqueda de la alegría del hombre". Heraldo de Aragón." Zaragoza, España. 1966.

"El poeta comienza acusando la llegada de esa noche, "de manos teñidas de atardeceres", que le señala la puerta secreta "que conduce a ese mundo poblado de fantasmas". Pero pronto la noche material asciende a una dimensión distinta: es una hora del alma, un estado de espíritu, y su sombra es solo el idiograma visible de otra sombra, la del misterio que atenaza al hombre, y para cruzar al cual, sin extraviarse, el hombre sólo tiene el hilo tenue del amor". Josefina Plé. Asunción. Paraguay. 1968.

"Pertenece a las promociones literarias de la década de los Cincuenta. Ha publicado más de diez volúmenes de poesía. Es el poeta contemporáneo más hondo, más firme más hondo, más firme, más seguro de su inspiración, de obra más perfecta, Goza de vasto renombre fuera de Venezuela". Alberto López Cárdenas. San Cristóbal. 1973.

"Pretendía con estas líneas, en las pavesas de los astros y de la lírica, expandir la poesía de Dionisio Aymará, noble y esencial, culta y profunda, para nosotros los de esta aldea que seguimos soñando". Beatrice Viggiani. Barquisimeto. Venezuela. 2001.

"Somos frutos del camino, algas del mar, néctar florígero, frondoso árboles, somos mente cósmica, nebulosa, estrella, fuego, aire, sol naciente, galaxia, principio eternal de perfección; somos Antonio Machado, Angel Guimerá, Juan Ramón Jiménez: "Eres eterno, amor, como la primavera!"; somos, como no, parte de Rosalía de Castro, Teresa de Jesús, Cecilia Machado: "llevo en mis pupilas, prendida la inquietud"; y somos también, "La Ternura y la Cólera" del poeta venezolano Dionisio Aymará, oda en desagravio a la poesía..." Manuel Reula Garcés.

"Viendo la noche" -Dionisio Aymará- Ed. Caracas (Venezuela)- Bello muy bello este poema, en verso libre, cortado. Podríamos decir que el autor se complace en analizar los motivos del angustioso mundo de ahora, para darles la réplica, Dice: "Está doliéndonos ahora todo el dolor del mundo!..." Luys Santa Marina. Barcelona. España. 1967.

"No es la primera vez que nuestras propias Crónicas de Paisajes y de Nombres buscan en otras tierras el espíritu continental de América española. Tampoco es ésta la primera vez que el cañamazo lírico apuntado presenta, se detiene, afinca, impulsa y en tal caso proyecta desde adentro -retrospectivamente- desde entonces (presente del poeta) hacia el futuro- la superficie cóncava y convexa de una lente de tiempos compartidos dentro y fuera del País. Pero el pulso es el mismo, será el mismo tanto en Sonatas del 63, como Viendo la noche..." Crónica de Paisajes y de Nombres.


"Dueño de finos y originales recursos líricos, Dionisio Aymará, ratifica, una vez más, hallarse alistado entre los primeros poetas de Venezuela. Noche, sangre, ciudad, el tiempo, la lluvia, la mujer, la memoria, el mar, la muerte, son, entre otros, los temas escogidos para estas sonatas, que como las mejores en el arte musical, se posesionan por completo de la atención y el alma de quien las asume ganado por un arte impar". Jorge Luis Recavarren. Lima. Perú. 1964.

"El Poeta no se deja acorralar por el mecanismo aherrojante del miedo y de la angustia contemporáneos y sabe expresar, con frescura y autenticidad, las voces del amor y la esperanza". R.L. México en la Cultura. México D.F.

"Desde esta soledad eleva su voz, grita, clama rabiosamente, más que construyendo destruyendo, más que hacia la esperanza, hacia la desesperación. Puede ser un producto de insatisfacción, puede ser una exigencia contemporánea. Ver tanta muerte alrededor asusta. El poeta en este "Aconteceres del alucinado" ha depurado su voz, se ha desprendido de aquella retórica con que le conocimos en "Clamor hacia la luz", es hoy una voz depurada dentro de la misma temática; ese buscar un asidero que pueda ser seguro. Sólo que Aymará ha desistido de encontrarle. Su voz es ya un eco de desesperanza. De la nueva poesía que conocemos de Venezuela, la de Aymará, ahora es una de las más interesantes". Anónimo. Palencia. España.

"El himno lo sabemos completico, como el Ave María, Yo Pecador, El Credo y el Padre Nuestro. Se toca de ahora de cuando en cuando, para calmar las penas y el alma también. Que de repente el mencionado, dice la Sociedad, el de Salias y Landaeta, que despierta a veces de la somnolencia. Por eso recordamos a Dionisio Aymará que dijo: "A ti volvemos nuestros ojos, Bolívar, para vencer el llanto, la fatiga, las soledades que amenazan el sitio...". Pedro Isea. Indice Literario. Caracas. 1997.
"Abogado, hombre del día, Dionisio Aymará es un poeta de nuestra predilección. Empezó diciéndonos que toda su nace del amor y el dolor como un beso que fuera el mismo tiempo una herida, transcribiéndonos un poema de ayer: Acércate a mi orilla, cuerpo mío/ ternura / en ti comienza el alma...". Variedades. Caracas. 1968.

"La personalidad de DA trasciende a una exigencia de solidaridad que se transparenta en varias alusiones a hombres de todo el mundo, contemplados y en actitud beligerante, desde el punto geográfico de su tierra natal. Su poesía establece un nexo de corazón a corazón, persuasivamente y a fuerza de sinceridad. Prevalece en ella una vehemente ansia de altura y de vuelo, "como las nubes", y se da a raudales humanísticos en pugnaz contienda contra los "ismos" en boga que en fin de cuentas, sólo ansían los colorines carteleros los cuales sirven cabalmente las apetencias militantes..." Julio Sancliment A. Habana, Cuba.1960.

"Dionisio Aymará, el poeta de todos los poetas de Venezuela y de todos los tiempos. Lo dice y lo asegura Dora Castellanos". Dora Castellanos. Bogotá, Colombia.


EXTRACTO DE LAS OPINIONES:

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